miércoles, 19 de noviembre de 2014

PRACTICANDO

Ahora ya conocía un poco la técnica, sólo era cuestión de ir practicando y así surgió la segunda:



TODO EMPEZÓ...

Se acercaba la boda de mi sobrina y quería regalarle unos novios fofuchos. Los había visto en internet y me parecían muy originales. El problema era que no sabía muy bien cómo empezar. Entonces me enteré de que mi sobrina (la que se casaba) iba a dar un curso de hacer fofuchas en su academia de manualidades y restauración. No me lo pensé dos veces y me apunté. Cuando le pregunté qué fofucha podía hacer para empezar, ella me dijo:  "UNA FOFUCHA PARA CLARA".

Y este fue el resultado:




DEDICADO A RAÚL Y CLARA

"Mamá, tendrías que enseñar tus fofuchas para que todos las vean". Esas son las palabras que una y otra vez me repiten mis hijos desde hace casi dos años. Yo siempre me resisto: "Con la cantidad de fofuchas bonitas que muestran por ahí y voy yo a enseñar las mías, que son de aficionada".
Pero por fin me he decidido, y por complacer a Raúl y a Clara, allá va este blog dedicado a ellos.

Espero que os guste.